Parece que llevo mucho tiempo así, sin nada que decir. Y la verdad es que he preferido callar.
No por nada, sino por........................... y de nuevo a mis metáforas.
Es inútil porque no puedo explicarlo. Podría entenderlo porque sería comprensible, pero si no es así, ¿por qué no deja de parecérmelo?
Tampoco puedo decir: "Lo correcto es esto" porque nunca antes frecuentaba estos lugares...
Ni puedo exigir nada porque no tengo la certeza de que yo lo esté ofreciendo.
¿Qué se hace en estos casos? ¿Cómo sabes si lo que se come tu cerebro es paranoia o la pura verdad intentando hacerte despertar? ¿Cómo descubrirlo si no depende de tí? ¿Hasta dónde llega la fé en otro humano? ¿Hasta dónde llega la confianza en uno mismo? ¿Hasta que punto puedes fiarte de tus propios ojos, de lo que ven y de lo que escupen? ¿Hasta que punto en los de enfrene cuando cortan tu respiración?
Poco a poco las arrugas van saliendo al exterior... pasarán años todavía, pero las siento ahí, pugnando por salir, empujando y empujando... y lo van a conseguir.
Algunos pecados se van junto a la vida, así que que pasen ya los años, por favor.
A veces quiero estar sentada en ese lugar tan especial en medio de la nada donde siempre me imaginé, sentada en un banquito y con el pelo blanco y largo. Y recordar solo instantes. Y olvidar temporadas.
Pero aún no he decidido cuales me harían morir más lentamente.
A veces, sé que me quieres. A veces recuerdo cuando me quisiste. A veces sonrío y se me cae un diente al suelo.
viernes, 20 de julio de 2012
viernes, 11 de marzo de 2011
La rosa de mi amigo.
Una rosa blanca, de tu amigo. Sé que no fué él quien te la dió.
Y no me has mentido.
Sé que sientes que él te la dió como yo sentí al cogerla.
La mía, fue roja.
La tuya se está secando.
La mía se secó.
La tuya la guardarás.
La mía la guardé y, un día, desapareció.
No voló, ni se fue, ni se desintegró y creo que fue en el preciso instante en el que vi su hueco vacío cuando comenzó a hacérseme más dificil inventar bonitas historias para objetos perdidos.
Ella terminó en la basura, sin quererlo quien lo hizo, sin saber lo que era y quizá, aunque en su momento pensé que había ocurrido algo malo... quizá me hizo un favor.
Pero al verte a tí y ver tu rosa, me hiciste recordar. Parece ser que reconforta un poquito el corazón llevar contigo, en un día de horror algo tan bello como una rosa.
Aunque esté muerta, pero es lo que toca.
Y no me has mentido.
Sé que sientes que él te la dió como yo sentí al cogerla.
La mía, fue roja.
La tuya se está secando.
La mía se secó.
La tuya la guardarás.
La mía la guardé y, un día, desapareció.
No voló, ni se fue, ni se desintegró y creo que fue en el preciso instante en el que vi su hueco vacío cuando comenzó a hacérseme más dificil inventar bonitas historias para objetos perdidos.
Ella terminó en la basura, sin quererlo quien lo hizo, sin saber lo que era y quizá, aunque en su momento pensé que había ocurrido algo malo... quizá me hizo un favor.
Pero al verte a tí y ver tu rosa, me hiciste recordar. Parece ser que reconforta un poquito el corazón llevar contigo, en un día de horror algo tan bello como una rosa.
Aunque esté muerta, pero es lo que toca.
jueves, 3 de marzo de 2011
Concentración.
Empecemos bien o empecemos mal, estamos empezando.
Las dos. Sin excepción. Las dos juntas, como siempre.
A tí, llamémoste Ja. Y a tí, Sh.
Ja, siempre has estado ahí, en las buenas y en las malas, sobretodo en las buenas, pero más notable en las malas.
Sh, también has estado ahí, más escondida, pasando más desapercibida. Y se te veía más, sin duda, en las malas. A las divertidas ni te asomabas. Pero en las importantes estabas como un clavo.
Bien, chicas, mis pequeñas, es hora de que esto cambie. A llegado la hora de que os repartais los lugares, de que Ja haga un hueco mucho más grande a Sh, porque realmente: lo necesita.
Y esto, es muy importante. Esto, más que importante es vital. Sin esto, no puedo seguir. Si esto no se modifica, estoy acabada.
Sh, siempre te amé, tengo que confesarlo, pero cada vez que he intentado llegar hasta tu interior, Ja me lo ha impedido.
Ja, siempre te he adorado, no quiero perderte, eres una de las pocas cosas que tengo, y no quiero que desaparezcas de mi vida, pero necesito pasar más tiempo con Ja. Solo te pido una cosa: no permitas que te olvide.
Os amo a las dos, pero… para conseguir lo que quiero necesito la ayuda de Sh.
Cuando lo consiga, cuando sea capaz de ello, cuando el recuerdo de Ja no me despiste, la llamaré, tendremos años de pasión, todo será maravilloso y podré incluso sentarme a la mesa con las dos.
Podremos ser una, completa, uniforme.
Y no lo que somos ahora.
Esto es lo que he aprendido hoy: que puedo hacerlo.
Las dos. Sin excepción. Las dos juntas, como siempre.
A tí, llamémoste Ja. Y a tí, Sh.
Ja, siempre has estado ahí, en las buenas y en las malas, sobretodo en las buenas, pero más notable en las malas.
Sh, también has estado ahí, más escondida, pasando más desapercibida. Y se te veía más, sin duda, en las malas. A las divertidas ni te asomabas. Pero en las importantes estabas como un clavo.
Bien, chicas, mis pequeñas, es hora de que esto cambie. A llegado la hora de que os repartais los lugares, de que Ja haga un hueco mucho más grande a Sh, porque realmente: lo necesita.
Y esto, es muy importante. Esto, más que importante es vital. Sin esto, no puedo seguir. Si esto no se modifica, estoy acabada.
Sh, siempre te amé, tengo que confesarlo, pero cada vez que he intentado llegar hasta tu interior, Ja me lo ha impedido.
Ja, siempre te he adorado, no quiero perderte, eres una de las pocas cosas que tengo, y no quiero que desaparezcas de mi vida, pero necesito pasar más tiempo con Ja. Solo te pido una cosa: no permitas que te olvide.
Os amo a las dos, pero… para conseguir lo que quiero necesito la ayuda de Sh.
Cuando lo consiga, cuando sea capaz de ello, cuando el recuerdo de Ja no me despiste, la llamaré, tendremos años de pasión, todo será maravilloso y podré incluso sentarme a la mesa con las dos.
Podremos ser una, completa, uniforme.
Y no lo que somos ahora.
Esto es lo que he aprendido hoy: que puedo hacerlo.
viernes, 21 de enero de 2011
Frágiles.
Es increible la facilidad con la que una persona puede morir.
Cualquier persona.
Cualquiera.
En cualquier momento.
En cualquier situación.
En cualquier escenario.
En cualquier compañía.
Me da miedo. Me da miedo. Me da miedo.
Y me seguirá dando miedo mientras esté viva.
Sé que es algo básico. La vida y la muerte.
No es que vea la muerte como algo malo en sí.
En absoluto.
Solo me duele el dolor.
Recordar las últimas palabras.
Intentar hacer selección de los mejores momentos vividos con alguien que ya no está.
Preguntarse eternamente si queda algo "vivo" de ese ser.
Tratar de despejar la incógnita de lo que nunca pudiste preguntar.
Me atormenta ser consciente de que cada momento puede ser el último.
De que no hay nada que asegure un minuto más.
De que un golpe seco puede ser lo último.
De que la muerte puede verse sin abrir los ojos.
Me angustia intentar hacer como que no es tan grave.
Me asusta la violencia con la que las cosas ocurren.
Me aterroriza la crueldad que podemos llegar a alcanzar.
Me sigue horrorizando que cada vez veo más cierto que la realidad supera a la ficción.
Estoy destruyéndome, estoy comiendome las paredes de la piel por dentro, estoy derramando lágrimas que nunca voy a querer, estoy conviertiéndome en un ser trágico, en un ser dramático, en un ser aterrado.
No tengo miedo a la muerte, tengo miedo al sufrimiento, tanto mío como ajeno.
He visto sus rostros y los suyos.
He sentido unos y he sentido los otros.
He sabido que era cierto hace poco.
He sido consciente de la inconsciencia del tiempo.
No quiero recordar. Quiero poder vivirlo.
Quiero el directo de la mirada.
No reposiciones de palabras en las bocas de otros.
Quiero que tengais lo que nadie puede.
Quiero morir antes que ellos.
Quiero ser egoista y hacerlo.
Es increible la facilidad con la que una persona puede morir.
Y es increible también que no nos demos cuenta de que todo lo que queremos son personas.
Y no personas cualquiera.
Cualquier persona.
Cualquiera.
En cualquier momento.
En cualquier situación.
En cualquier escenario.
En cualquier compañía.
Me da miedo. Me da miedo. Me da miedo.
Y me seguirá dando miedo mientras esté viva.
Sé que es algo básico. La vida y la muerte.
No es que vea la muerte como algo malo en sí.
En absoluto.
Solo me duele el dolor.
Recordar las últimas palabras.
Intentar hacer selección de los mejores momentos vividos con alguien que ya no está.
Preguntarse eternamente si queda algo "vivo" de ese ser.
Tratar de despejar la incógnita de lo que nunca pudiste preguntar.
Me atormenta ser consciente de que cada momento puede ser el último.
De que no hay nada que asegure un minuto más.
De que un golpe seco puede ser lo último.
De que la muerte puede verse sin abrir los ojos.
Me angustia intentar hacer como que no es tan grave.
Me asusta la violencia con la que las cosas ocurren.
Me aterroriza la crueldad que podemos llegar a alcanzar.
Me sigue horrorizando que cada vez veo más cierto que la realidad supera a la ficción.
Estoy destruyéndome, estoy comiendome las paredes de la piel por dentro, estoy derramando lágrimas que nunca voy a querer, estoy conviertiéndome en un ser trágico, en un ser dramático, en un ser aterrado.
No tengo miedo a la muerte, tengo miedo al sufrimiento, tanto mío como ajeno.
He visto sus rostros y los suyos.
He sentido unos y he sentido los otros.
He sabido que era cierto hace poco.
He sido consciente de la inconsciencia del tiempo.
No quiero recordar. Quiero poder vivirlo.
Quiero el directo de la mirada.
No reposiciones de palabras en las bocas de otros.
Quiero que tengais lo que nadie puede.
Quiero morir antes que ellos.
Quiero ser egoista y hacerlo.
Es increible la facilidad con la que una persona puede morir.
Y es increible también que no nos demos cuenta de que todo lo que queremos son personas.
Y no personas cualquiera.
podría ser también algo de
angustia,
miedo,
muerte,
no sé que me está pasando...
domingo, 19 de diciembre de 2010
Dias de lluvia.
Yo también me echo de menos. Pero de manera diferente, y hasta ahora sin precedente.
Me echo de menos porque no sé llorar como antes. Y si lo hago, me siento mal.
Te echo de menos a tí también, pero como algo cálido y con deditos. No me gustas con espacios, ni en arial.
Pero te juro que es muy raro todo.
Como si... no hubiese despertado.
¿Igual estoy muerta? ¿Igual me volví loca? ¿Igual mi realidad es totalmente ficticia?
Sea cual sea la respuesta, he de estar loca.
Pero ya no tengo melancolía, ya no tengo días de lluvia, ya no tengo paseos tristes en los que no sé quien soy, pero me gusta.
Y sí, los echo de menos.
Y echo de menos a aquel yo.
Pero, ¿sabes una cosa? Todo eso que no quieres leer, todo lo que no quieres oir, todo lo que tendrás que evitar ver cuando me mires a los ojos.
Todo eso, repara la herida que podría tener por haberme perdido, porque todo lo que he ganado, todo el autocontrol que me ha ayudado a encontrar, todo el conocimiento, de mí, del mundo, de él, la llave de esa puerta que siempre estuve buscando, el empujón para hablar conmigo misma, y que no hubiese ruido de fondo. Las dos, una, solas en un salón flotante, sin luz pero luminoso... pensando.
El echo de saber que no puedo caer, que no puedo no tener un objetivo, que tengo sentido, que aunque muriese no podría estar muerta, y que si vivo no puedo estar más viva...
El echo de tener a la persona perfecta para mí, conmigo, y todo lo que eso conlleva no lo cambio por los días de lluvia.
Y nadie mejor que tu sabe cuánto amo los días de lluvia.
Y correr, y llorar... sin que nadie se de cuenta.
Me echo de menos porque no sé llorar como antes. Y si lo hago, me siento mal.
Te echo de menos a tí también, pero como algo cálido y con deditos. No me gustas con espacios, ni en arial.
Pero te juro que es muy raro todo.
Como si... no hubiese despertado.
¿Igual estoy muerta? ¿Igual me volví loca? ¿Igual mi realidad es totalmente ficticia?
Sea cual sea la respuesta, he de estar loca.
Pero ya no tengo melancolía, ya no tengo días de lluvia, ya no tengo paseos tristes en los que no sé quien soy, pero me gusta.
Y sí, los echo de menos.
Y echo de menos a aquel yo.
Pero, ¿sabes una cosa? Todo eso que no quieres leer, todo lo que no quieres oir, todo lo que tendrás que evitar ver cuando me mires a los ojos.
Todo eso, repara la herida que podría tener por haberme perdido, porque todo lo que he ganado, todo el autocontrol que me ha ayudado a encontrar, todo el conocimiento, de mí, del mundo, de él, la llave de esa puerta que siempre estuve buscando, el empujón para hablar conmigo misma, y que no hubiese ruido de fondo. Las dos, una, solas en un salón flotante, sin luz pero luminoso... pensando.
El echo de saber que no puedo caer, que no puedo no tener un objetivo, que tengo sentido, que aunque muriese no podría estar muerta, y que si vivo no puedo estar más viva...
El echo de tener a la persona perfecta para mí, conmigo, y todo lo que eso conlleva no lo cambio por los días de lluvia.
Y nadie mejor que tu sabe cuánto amo los días de lluvia.
Y correr, y llorar... sin que nadie se de cuenta.
miércoles, 2 de junio de 2010
Resurrección
Es cierto que es la tristeza quien suele invitarme a crear frases que la mayor parte de las veces no llegan a ser ni siquiera un apunte en la esquina de un folio con una escaleta pintarrajeada, y es precisamente por el permanente abandono de esta situación por lo que ahora ocupan una hojita exclusiva para su descanso.
Requiescat In Pace, nostalgias del pasado.
Descansad, que bastantes itinerarios suicidas habeis tenido que recorrer.
Y es ahora, cuando todos duermen (como de costumbre) y cuando mi cerebro parece haber alcanzado el auge de libertad, que venis a visitarme como endiablados susurros de la madrugada.
¿Qué tipo de persona, continuando mi existencia, sería si desaparecieseis para siempre? ¿Si os obviase, despreciando todo vuestro trabajo? ¿Si os guillotinase sin piedad evitando recordar todos vuestros opacos frutos de sensaciones?
Lo más lógico sería una respuesta del tipo "feliz".
Pero lo más acorde a este modus operandi es contestar lo contrario.
Nos os echo de menos, bonitas mías, pero os vigilo desde no muy cerca para que no os escabullais con la misma rapidez que cruzais estos arrugados sesitos.
Presente simple, algo complejo.
Aprovecho, como se puede observar, cualquier ápice de agonía y lo exprimo, lo retuerzo, lo muerdo, lo devoro, me lo bebo, lo trituro... hasta que queda tan seco y tan tieso que puede confundirse con un trofeo a la Madre Naturaleza. No por su sabiduría, sino por su crueldad.
Pragmático, suave, generoso, empático, in-aparente, caprichoso, serio, locuaz, inmortal, inexistente quizá, singular, (I) común, protector protegido, silencioso, lujurioso, sedante, letal, meticuloso... mi paradigma vital.
Presente compuesto, fácil de desear.
Nada es lo mismo, ni lo sería. Lo mismo que ¿qué?, que ¿cuándo?, que ¿quién?
Déjame echar un poco de almibar a la sal.
Y no te preocupes, al igual que puedo vigilar otras cosas, mantenemos bien engrasado este muellecito de mi estómago para que siga impulsándose con su vital "clic", cuando apareces o me imagino que eres tú.
Y una noche más compartiendo celda con Felipe V, esperando con rapé y una tacita de té a que aparezca Farinelli para curarnos esta dichosa locura melancólica.
Requiescat In Pace, nostalgias del pasado.
Descansad, que bastantes itinerarios suicidas habeis tenido que recorrer.
Y es ahora, cuando todos duermen (como de costumbre) y cuando mi cerebro parece haber alcanzado el auge de libertad, que venis a visitarme como endiablados susurros de la madrugada.
¿Qué tipo de persona, continuando mi existencia, sería si desaparecieseis para siempre? ¿Si os obviase, despreciando todo vuestro trabajo? ¿Si os guillotinase sin piedad evitando recordar todos vuestros opacos frutos de sensaciones?
Lo más lógico sería una respuesta del tipo "feliz".
Pero lo más acorde a este modus operandi es contestar lo contrario.
Nos os echo de menos, bonitas mías, pero os vigilo desde no muy cerca para que no os escabullais con la misma rapidez que cruzais estos arrugados sesitos.
Presente simple, algo complejo.
Aprovecho, como se puede observar, cualquier ápice de agonía y lo exprimo, lo retuerzo, lo muerdo, lo devoro, me lo bebo, lo trituro... hasta que queda tan seco y tan tieso que puede confundirse con un trofeo a la Madre Naturaleza. No por su sabiduría, sino por su crueldad.
Pragmático, suave, generoso, empático, in-aparente, caprichoso, serio, locuaz, inmortal, inexistente quizá, singular, (I) común, protector protegido, silencioso, lujurioso, sedante, letal, meticuloso... mi paradigma vital.
Presente compuesto, fácil de desear.
Nada es lo mismo, ni lo sería. Lo mismo que ¿qué?, que ¿cuándo?, que ¿quién?
Déjame echar un poco de almibar a la sal.
Y no te preocupes, al igual que puedo vigilar otras cosas, mantenemos bien engrasado este muellecito de mi estómago para que siga impulsándose con su vital "clic", cuando apareces o me imagino que eres tú.
Y una noche más compartiendo celda con Felipe V, esperando con rapé y una tacita de té a que aparezca Farinelli para curarnos esta dichosa locura melancólica.
podría ser también algo de
locura melancólica,
nosalgia,
resurrección
domingo, 26 de julio de 2009
Limón.

Mira que ponerme triste con un limón...
Si, con un limón, bueno, no, con un limón no. Con una media rodajita de limón.
Ese pobre frutito partido, separado de su totalidad e insertado en una comunidad de hielos y bebida gaseosa.
Acompañadito, al fin y al cabo.
En realidad solo al principio, porque con la bebida yo misma fui haciendo lo propio, y con los hielo, el ambiente.
El caso es que el limoncito se ha quedado encajado entre las paredes del vaso de tubo casi como flotando.
Casi con un ser libre, sin ataduras, pero con ellas, por muy transparentes que sean, Y ahí se queda, sobre un mar oscuro y bajo un cielo de humo gris.
Así que yo, tan empática como siempre, me pregunto si no tendré complejo de cítrico.
podría ser también algo de
captura,
empatía,
limón,
maldita sea,
te echo de menos
lunes, 20 de julio de 2009
Creo en tí.
Creo en tí. Y mira que es insensato, pero creo en tí, porque sé quien eres.
Creo en tí porque sé que nunca me dejarías caer.
Y mira que es raro después de haberme abandonado, pero creo en tí y creería cada una de tus palabras. Incluso esas que tanto me destruyen.
Creo en tí sobretodo ahora que has dejado de creer en tí mismo y has permitido que otro nombre que no es ni tu segundo ni tu primero te cubriera la piel con la salsa de mi mismo imán con la idea de repelerme.
Y aún así sigo creyendo en tí. Porque me hiciste creer en mucho más que en tí, y aunque todo lo demás falle seguiré creyéndote como una ciega estúpida a la que le han robado la religión.
No me creas si no quieres, me trae sin cuidado, pero no tengas dudas en creer que incluso el día en que con tus propias manos remates la faena de mil cuchillos seguiré creyendo en tí y en ese dia en el que ambos creimos en el cariño más profundo y en todo aquello que finges no recordar.
Guardame como algo bonito y en lo que siempre podrás creer, y creetelo porque te digo esto el día en que no puedo sentir más dolor gracias a tí.
Creo en tí porque sé que nunca me dejarías caer.
Y mira que es raro después de haberme abandonado, pero creo en tí y creería cada una de tus palabras. Incluso esas que tanto me destruyen.
Creo en tí sobretodo ahora que has dejado de creer en tí mismo y has permitido que otro nombre que no es ni tu segundo ni tu primero te cubriera la piel con la salsa de mi mismo imán con la idea de repelerme.
Y aún así sigo creyendo en tí. Porque me hiciste creer en mucho más que en tí, y aunque todo lo demás falle seguiré creyéndote como una ciega estúpida a la que le han robado la religión.
No me creas si no quieres, me trae sin cuidado, pero no tengas dudas en creer que incluso el día en que con tus propias manos remates la faena de mil cuchillos seguiré creyendo en tí y en ese dia en el que ambos creimos en el cariño más profundo y en todo aquello que finges no recordar.
Guardame como algo bonito y en lo que siempre podrás creer, y creetelo porque te digo esto el día en que no puedo sentir más dolor gracias a tí.
podría ser también algo de
cómo no.,
creo en ti
viernes, 3 de julio de 2009
I only want to know what's your name...

Te imagino en la mesa de enfrente, con el cigarrillo en el cenicero despidiendo humo en linea recta vertical.
Te miro, veo tu pelo color paja y tu sombrero negro, la chaqueta con cremalleras está tras de ti enrollada sobre sí misma.
Me miras con ojos grises y creo que me ves, mientras tu tobillo izquierdo descansa sobre tu rodilla derecha formando un triangulo perfecto con la pierna.
Apartas la mirada, coges el cigarrillo y das un traguito de café, posas el vaso y con esa misma mano inhalas el humo que nos mata poco a poco.
Dejas caer tu cabeza hacia atrás y mientras lo expulsas me miras de reojo un instante. El instante justo en el que se me escapa media sonrisa y vuelvo a guardarla...
...tarde.
La has visto.
Vuelves a fumar, y mirándome fíjamente, el humo de tu sonrisa dibuja una "V", con caligrafía de hombre vividor.
No te importa compartir conmigo este instante, y a mi tampoco.
Ambos sabemos que no volveremos a vernos.
Y justo, en el momento preciso, por el ventanal a tu espalda pasa una chica con crisis existencial que puede sentirse afortunada por tener un alma libre junto a ella (y que se llama igual que aquella mala perra con camisa blanca de topitos negros).
Alma libre como la tuya, como la de todo aquel que tiene un cráneo diseñado para llevar sombreros.
Y me siento más unida, si se puede al alma libre que es como la mía, y ojalá como la tuya.
Apagas tu cigarrillo y me presentas tus dientecitos, ligeramente separados por delante, como a mí me gustan.
Te levantas y te acercas... ¡No faltaba más!
Te susurro una frase anhelante en inglés, pues sé que es el único idioma verbal que puede unirnos, y mientras apoyas tu exquisita mano mi hombro me acaricias con tu respuesta el oido.
Esta vez la música no está tan alta como en aquella vida y no tengo que pedirte que lo repitas.
Tu nombre sigue siendo el mismo y suena igual que aquella fatídica vez.
podría ser también algo de
Berlín,
Kaffee Burger,
Vincent
domingo, 17 de mayo de 2009
Destinada al aborto.
Hablo desde el exterior del ser que pugna por salir.
Me quedé embarazada cuando tenía 17 años.
Y aborté hace poco, cuando el embrión contaba con unos 19 años de edad.
Quizá algo menos, pero no más.
Me preñé de Rabia al fin y al cabo, aunque el polvo fue espectacular.
Duró aproximadamente 17 meses completos.
Durante este tiempo hubo algunos problemas con la protección y mi organismo se dañó.
Lo que parecía incurable no lo era tanto.
Los fluidos se desintegran.
Siempre.
Incluso cuando no quieres.
No existe piel ni mucosa en este mundo que sea capaz de conservar tal líquido durante toda la vida.
Puede que tiña, que queme o que decolore, incluso que deje cierto olor… pero solo son marcas, cicatrices íntimas.
Como decía, hace poco tiempo que aborté.
A decir verdad fui destripando al feto poco a poco.
Sufrió, lo sé porque yo tambien sentía su dolor.
(Al fin y al cabo soy quien lo gestaba)
Pero una vez muerto todo se calma.
Como la rabia y el perro.
Como el agua al morir en la cascada del final del río cruzado.
Dije que estuve embarazada de Rabia y así fue.
Ahora digo Rabia.
Antes mi niña se llamaba Encanto.
Mañana, cuando me despierte, o esta mañana al despertar su nombre será Nulo.
La muerte no entiende de sexos. Ni fue niño ni niña. Fue Nulo.
Todo fue Nulo. Nulo lo fue todo durante aquellos 17 meses de placer.

Y todo esto por no utilizar protección.
El problema es que en la aldea donde yo vivo no existe método anticonceptivo lo suficientemente eficaz para mis noches salvajes.
La cuestión es que le pongo demasiado empeño, que me emociono extremadamente y que la excitación del momento no tiene límites.
El caso es que he vuelto a quedarme embarazada.
Casi de manera superpuesta…
O sin casi.
Ahora mismo estoy haciendo el amor como una loca.
Llevo 7 meses follando sin parar.
Este no es el momento cúlmen, y me encuentro muy lejos del climax, pero ya que sé que (muy a mi pesar) me he quedado embarazada… ¿qué puedo hacer mejor que luchar por tener un orgasmo?
Y no hablo de uno sin más.
Hablo de uno duradero.
Sé que no podrá durar toda la vida, de hecho tampoco lo quiero así, pero me apetece retorcerme de placer durante un tiempo -segundos, minutos, horas, días, meses, años… -me da igual cuanto, pero retorcerme.
Re-tor-cer-me.
Se podría decir que soy un ser curioso… tan embarazada y tan virgen.
Me quedé embarazada cuando tenía 17 años.
Y aborté hace poco, cuando el embrión contaba con unos 19 años de edad.
Quizá algo menos, pero no más.
Me preñé de Rabia al fin y al cabo, aunque el polvo fue espectacular.
Duró aproximadamente 17 meses completos.
Durante este tiempo hubo algunos problemas con la protección y mi organismo se dañó.
Lo que parecía incurable no lo era tanto.
Los fluidos se desintegran.
Siempre.
Incluso cuando no quieres.
No existe piel ni mucosa en este mundo que sea capaz de conservar tal líquido durante toda la vida.
Puede que tiña, que queme o que decolore, incluso que deje cierto olor… pero solo son marcas, cicatrices íntimas.
Como decía, hace poco tiempo que aborté.
A decir verdad fui destripando al feto poco a poco.
Sufrió, lo sé porque yo tambien sentía su dolor.
(Al fin y al cabo soy quien lo gestaba)
Pero una vez muerto todo se calma.
Como la rabia y el perro.
Como el agua al morir en la cascada del final del río cruzado.
Dije que estuve embarazada de Rabia y así fue.
Ahora digo Rabia.
Antes mi niña se llamaba Encanto.
Mañana, cuando me despierte, o esta mañana al despertar su nombre será Nulo.
La muerte no entiende de sexos. Ni fue niño ni niña. Fue Nulo.
Todo fue Nulo. Nulo lo fue todo durante aquellos 17 meses de placer.

Y todo esto por no utilizar protección.
El problema es que en la aldea donde yo vivo no existe método anticonceptivo lo suficientemente eficaz para mis noches salvajes.
La cuestión es que le pongo demasiado empeño, que me emociono extremadamente y que la excitación del momento no tiene límites.
El caso es que he vuelto a quedarme embarazada.
Casi de manera superpuesta…
O sin casi.
Ahora mismo estoy haciendo el amor como una loca.
Llevo 7 meses follando sin parar.
Este no es el momento cúlmen, y me encuentro muy lejos del climax, pero ya que sé que (muy a mi pesar) me he quedado embarazada… ¿qué puedo hacer mejor que luchar por tener un orgasmo?
Y no hablo de uno sin más.
Hablo de uno duradero.
Sé que no podrá durar toda la vida, de hecho tampoco lo quiero así, pero me apetece retorcerme de placer durante un tiempo -segundos, minutos, horas, días, meses, años… -me da igual cuanto, pero retorcerme.
Re-tor-cer-me.
Se podría decir que soy un ser curioso… tan embarazada y tan virgen.
podría ser también algo de
metáforas duras
lunes, 29 de diciembre de 2008
Se me ha roto el portal.

Ni puedo entrar ni puedo salir.
Que putada, chico...
Pues hombre, qué voy a hacer?
Joderme pero bien. No hay otra.
Una tia de puta madre, y tu un hijo de puta reconocido.
Que si lo miras detenidamente viene a ser lo mismo pero al revés.
Que no me enfado, no, en serio que no.
Solo me encabrono conmigo misma por ser como soy,
Al principio pensaba que ser así era buena idea:
"Que maja eres Sarita"
"Que buena persona"
"Que encanto eres, jo"
"UNA TIA DE PUTA MADRE"
... si, si,. Y tu un hijo de puta, pero muy majo, eso si.
Hay que ver qué cosas.
"Todo llega. Cuando menos te lo esperes..."
Ya.
Ya te digo...
Como siempre, ¿no?
Y UNA PUTA MIERDA! Y UNA PUTA MIERDA!
¡¿Qué cojones?!
A mi no.
"Ohhhh....Qué melodramática" dirás.
Pues no: Qué hasta los cojones estoy de todo.
PAso de lagrimitas, llloritos y mariconadas.
A la mierda todo, a la mierda los planteamientos filosóficos interminables acerca del cosmos y su oveja,
a la mierda los te quieros y la poesía,
a la mierda la confianza y la amistad,
a la mierda los besos de sed,
a la mierda los hombres,
a la mierda las mujeres
y los gatos.
A la mierda.
Y la primera que se va soy yo, que la tengo hasta en la garganta.
Juraría no volver a querer a nadie,
(si es que alguna vez lo he hecho - que me temo que sí-)
si supiese que puedo hacerlo,
pero creo que ha quedado claro que soy idiota y patética en cantidades similares.
Uy, quetexto más bonito.
Si, por los cojones.
Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás, ¿no?
Y no se qué de creerme que estás en el tejado esperando a ver si vengo yo...
Jajajajaajajaajaja!
YO
Jajajajajaajajaja!!
Qué palabra tan corta y estúpida.
no me extraa que nadie la quiera.
Bah.
A la mierda primavera,
aunque nieven copos de...
ni sé.
Que putada, chico...
Pues hombre, qué voy a hacer?
Joderme pero bien. No hay otra.
Una tia de puta madre, y tu un hijo de puta reconocido.
Que si lo miras detenidamente viene a ser lo mismo pero al revés.
Que no me enfado, no, en serio que no.
Solo me encabrono conmigo misma por ser como soy,
Al principio pensaba que ser así era buena idea:
"Que maja eres Sarita"
"Que buena persona"
"Que encanto eres, jo"
"UNA TIA DE PUTA MADRE"
... si, si,. Y tu un hijo de puta, pero muy majo, eso si.
Hay que ver qué cosas.
"Todo llega. Cuando menos te lo esperes..."
Ya.
Ya te digo...
Como siempre, ¿no?
Y UNA PUTA MIERDA! Y UNA PUTA MIERDA!
¡¿Qué cojones?!
A mi no.
"Ohhhh....Qué melodramática" dirás.
Pues no: Qué hasta los cojones estoy de todo.
PAso de lagrimitas, llloritos y mariconadas.
A la mierda todo, a la mierda los planteamientos filosóficos interminables acerca del cosmos y su oveja,
a la mierda los te quieros y la poesía,
a la mierda la confianza y la amistad,
a la mierda los besos de sed,
a la mierda los hombres,
a la mierda las mujeres
y los gatos.
A la mierda.
Y la primera que se va soy yo, que la tengo hasta en la garganta.
Juraría no volver a querer a nadie,
(si es que alguna vez lo he hecho - que me temo que sí-)
si supiese que puedo hacerlo,
pero creo que ha quedado claro que soy idiota y patética en cantidades similares.
Uy, quetexto más bonito.
Si, por los cojones.
Y dejar de lado la vereda de la puerta de atrás, ¿no?
Y no se qué de creerme que estás en el tejado esperando a ver si vengo yo...
Jajajajaajajaajaja!
YO
Jajajajajaajajaja!!
Qué palabra tan corta y estúpida.
no me extraa que nadie la quiera.
Bah.
A la mierda primavera,
aunque nieven copos de...
ni sé.
podría ser también algo de
mi pequeño hijo de puta.,
no me enfado
lunes, 10 de noviembre de 2008
Zapatilla
(…)La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?..... (…)
Girls just want to have fun.
Lo malo de que se me caiga la sinceridad por los ojos es que ni yo misma puedo verla, aunque sea de una negrura transparente.
Anoche me metí a la cama por un lado nuevo.
No sé si lo hago bien o mal, pero de momento, vivir es lo más bonito y lo mejor que he hecho en la vida.
… en todo caso, me encanta la idea de ser como un perrito. Con todo lo bueno y sin lo malo que conlleva ser un perrito… y aunque existan perritos feos, ninguno deja de ser enternecedor.
Esta mañana me he despertado con el verso que ayer busqué desesperada para demostrarle a aquel ser humano que también sabía de lo que hablaba y que al igual que a él, Neruda, Machado y Bécquer me hablan bajito a menudo.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, saber que no la tengo, sentir que la he perdido… Cuando la trémula mano tienda, próximo a expirar, buscando una mano amiga, ¿quien la estrechará? La princesa está triste, qué tendrá la princesa, los suspiros se escapan de su boca de fresa … que ha perdido la risa… que ha perdido el color…
Y la voz de su clave sonoro, yo digo que dorado, aquel hombre que de mármol… se apagó.
Cántame una canción al oido y te pongo un cubata… aunque seas un Sabina.
Y realmente, P.N, debí haber escrito los versos más tristes anoche… porque sabía y sentía. Y me dolía saber y sentir… y mirar.
Porque en ese momento lo supe y ahora lo confirmo. No olvidaré nunca esa mirada de dolor, porque había tanto reflejado ahí dentro… y tan poca gente reflejada por fuera… y que por un momento tuvimos los mismos ojos, por una fusión física y por el similar grado de dolor.
Yo tengo más suerte que tú.
Es tan posible como discutible, pero no me quejo y no voy a decir que no sea cierto.
Aunque, dime, ¿qué prefieres? Saber que te mueres por dar un sorbo del elixir de esa botella prohibida y ver que no puedes probarla… y no saber si algún día lo harás, o que te unten los labios con ese líquido, que te dejen dar pequeños sorbos de vez en cuando, descubrir que es mil veces mejor de lo que esperabas… ver que todavía queda mucho por beber, y que a pesar de estar abierta, el líquido no degrada… y que de repente ZAS,
venga un mamífero, cuadrúpedo y astado, meta su fino morro y tire la botella… cuando todavía quedaba tanto por beber.
Y saber que nunca más, nunca, podrás volver ni a oler ese néctar… y que al recordar su sabor, se haya convertido en bilis… con unas gotas de cicuta.
Yo no sé que prefiero, la verdad… pero hay que tener en cuenta que soy un poco masoca.
Girls just want to have fun.
Lo malo de que se me caiga la sinceridad por los ojos es que ni yo misma puedo verla, aunque sea de una negrura transparente.
Anoche me metí a la cama por un lado nuevo.
No sé si lo hago bien o mal, pero de momento, vivir es lo más bonito y lo mejor que he hecho en la vida.
… en todo caso, me encanta la idea de ser como un perrito. Con todo lo bueno y sin lo malo que conlleva ser un perrito… y aunque existan perritos feos, ninguno deja de ser enternecedor.
Esta mañana me he despertado con el verso que ayer busqué desesperada para demostrarle a aquel ser humano que también sabía de lo que hablaba y que al igual que a él, Neruda, Machado y Bécquer me hablan bajito a menudo.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, saber que no la tengo, sentir que la he perdido… Cuando la trémula mano tienda, próximo a expirar, buscando una mano amiga, ¿quien la estrechará? La princesa está triste, qué tendrá la princesa, los suspiros se escapan de su boca de fresa … que ha perdido la risa… que ha perdido el color…
Y la voz de su clave sonoro, yo digo que dorado, aquel hombre que de mármol… se apagó.
Cántame una canción al oido y te pongo un cubata… aunque seas un Sabina.
Y realmente, P.N, debí haber escrito los versos más tristes anoche… porque sabía y sentía. Y me dolía saber y sentir… y mirar.
Porque en ese momento lo supe y ahora lo confirmo. No olvidaré nunca esa mirada de dolor, porque había tanto reflejado ahí dentro… y tan poca gente reflejada por fuera… y que por un momento tuvimos los mismos ojos, por una fusión física y por el similar grado de dolor.
Yo tengo más suerte que tú.
Es tan posible como discutible, pero no me quejo y no voy a decir que no sea cierto.
Aunque, dime, ¿qué prefieres? Saber que te mueres por dar un sorbo del elixir de esa botella prohibida y ver que no puedes probarla… y no saber si algún día lo harás, o que te unten los labios con ese líquido, que te dejen dar pequeños sorbos de vez en cuando, descubrir que es mil veces mejor de lo que esperabas… ver que todavía queda mucho por beber, y que a pesar de estar abierta, el líquido no degrada… y que de repente ZAS,
venga un mamífero, cuadrúpedo y astado, meta su fino morro y tire la botella… cuando todavía quedaba tanto por beber.
Y saber que nunca más, nunca, podrás volver ni a oler ese néctar… y que al recordar su sabor, se haya convertido en bilis… con unas gotas de cicuta.
Yo no sé que prefiero, la verdad… pero hay que tener en cuenta que soy un poco masoca.
viernes, 8 de agosto de 2008
lunes, 7 de julio de 2008
El momento perfecto.
Mi momento perfecto se prolongó, aproximadamente unas dos horas.
Y en ningún instante se me borró la sonrisa... por mucho que digan que lo bueno si breve dos veces bueno, yo sigo sin creermelo.
Fue como una historia digna de recordar paso por paso.
Exactamente igual que una niña pequeña.
Y en ningún instante se me borró la sonrisa... por mucho que digan que lo bueno si breve dos veces bueno, yo sigo sin creermelo.
Fue como una historia digna de recordar paso por paso.
Exactamente igual que una niña pequeña.

podría ser también algo de
momento perfecto
lunes, 9 de junio de 2008
Tortura china
- Hace una noche preciosa, no crees?
- Posiblemente, pero desde aquí no veo nada... mierda, ¿por qué tiene que llover dentro del autobús?
- Creo que es la tortura de la gota de agua. Por algo estás atada al asiento...
- Ah... sí, será eso. Me estás torturando...
- Si.
- Bueno...
- Es aburrido si no opones resistencia.
- Ya.
- Pues... eso.
- Si, si, vale... aaaaah... noooo...
- Ponle más entusiasmo...

- Jo, lo siento, no puedo.
- Vamos, inténtalo, hazlo por mí...
- Pero si eres mi torturador...
- Ya, pero porfa...
- Ay, si me miras asi no puedo negarme... venga, vale... *respira hondo*NOOOOOO!!! NO!!!! POR FAVOR!! YA, PARA!! PARA, POR FAVOR!! *sollozando* por favor... por favor... haz que pare... no puedo más, por favor.. MATAME! MATAME! MATAME... mátame, por favor... haz que pare todo esto.. haz que pare o mátame. VAMOS! HAZLO MALDITA SEA!! *las lágrimas llegan hasta el cuello y se deslizan* perdóname, no sé que es lo que te he AAAHHH!! no.. no.. no sé que es lo que te he hecho, pero lo siento LO SIENTO DE VERDAD! para... para ya, por favor... para... para... *casi sin voz* no quería hacerlo, de verdad, no quería hacerlo pero no... no fue culpa mia...
- Sabes perfectamente qué es lo que has hecho, verdad?
- ...
- Sabes que no debiste hacerlo, verdad? Ya lo habíamos hablado y lo hiciste... y ahora qué, eh? y ahora qué? Ahora tengo que torturarte, aunque no quiera. TENGO QUE HACERLO AUNQUE NO QUIERA PORQUE NO PUEDES HACER LO QUE HAS HECHO!
- lo siento... lo siento, de verdad... lo siento muchísimo, ahora en serio... sabía que pasaría... sabía que terminaría pasando...
- Yo tambien...
- Perdóname, por favor... pero ya en serio, deja de torturarme y haré como si nada de esto hubiera pasado. De verdad.
- ... de verdad?
- Si tu quieres, si.
- Confío en ti.
podría ser también algo de
malas costumbres
domingo, 25 de mayo de 2008
Pues si, mira tú...
Mira tú... mira tú que no lo sé y mira tú que no se nada ya.
Igual es el día, igual es que somos tan tú y tan yo que a veces me confundo,
igual es que ambas estamos en grado infinito,
o igual es que te quiero tanto que tambien lloro al imaginar...
Te he visto, le he visto, os he visto... a él, que se apoya en farolas mientras el agua gotea por su pelo, el agua de la lluvia que moja sus zapatos y oxida su bici de dos ruedas.
Tú tan tú, tan tú como solo tú sabes y puedes ser... deslizando tu dedito por su nariz.
Él tan él, tan él como solo él sabe y puede ser... besando tu oreja y mordisqueando tu lóbulo. Alejándose en la neblina, despidiéndose con la espalda encharcada de tu mirada... no la perdiste de vista ni un solo momento, ¿verdad? No, no lo dudo... e incluso ahora que no está la ves. Te la imaginas tan fuerte que casi puedes tocarla, alargar una mano, un brazo volatil y translúcido que llega hasta su pelo y lo peina sin moverlo.
Es la magia de tu mente, es que eres tan... así.
¿Dónde encontraste las llaves que perdiste o dónde perdiste las llaves que encontraste?
Se las dejó olvidadas en el edredón blanco... y ¿por qué blanco? Porque era tan puro y sutil que perdía su sentido.
Se las dejó olvidadas cuando fue a buscar algo.
Y tu las guardas, para no volver a perderlas si es que alguna vez lo haces.
No vas a hacerlo nunca, ¿verdad? Nunca perderás las llaves.
No sabes ni qué abren, ni si cierran algo, ni si, quizá, sean las llaves de una caja de Pandora repleta de males y desgracias... no. Eso no puede ser así, algo tan bonito no puede ser malo... o algo así se suele decir.
Yo también tengo una llave, que hasta hace un rato no tenía significado alguno. Ahora ya lo tiene... tu guardas sus llaves, yo guardo la tuya.
La llave maestra.
Te admiro.
No quieres olvidar, no quieres porque eres valiente. No quieres porque quieres recordar, porque te gusta ser consciente de como fue tu vida cuando aun estabas viva por completo, cuando los fantasmas no te asediaban en las noches haciéndote ver lo que está ahí, pero nadie mas puede ver.
En cambio yo quiero olvidar, porque soy cobarde, porque soy lo más cobarde que hay en este mundo, porque me da miedo el dolor y porque no me gusta mirar atrás y añorar todo lo que una vez creí tener.
Y sigo engañándome... creo que he sido la última en enterarme de que me estaba mintiendo. Y aún sigo haciéndolo.
"No, si no sé qué me pasa... si es una tontería... si solo es... eso. Nada más. No, no me importa... Bueno, las cosas son así. Ya está más que hablado..."
Creo que sabes exactamente lo que pienso y cómo lo pienso. Estoy segura de que incluso mejor que yo misma. Realmente lo pienso, pero... ya no teno mi parte.
Eso, eso es lo que más me duele... eso y que la parte que pueda llegar a tener sea placebo.
Puro y insulso placebo.
Y si todo fue un sueño, lo tuyo y lo mío, y si en realidad estamos a punto de despertar... conseguiré adormidera, y la tomaremos en infusión, como un buen par de viejecitas inglesas, en su salón de té rodeadas de muñecos de trapo, los muñecos de su infancia.
Ana, ahora en serio: no sabría vivir sin tí.
Así ocurrió allá por noviembre
si lo piensas...
fue una bonita escena.
fue una bonita escena.

ella con una mano sobre la meseta de la cocina, en la otra un vaso de agua bien fria contemplando las baldosas de la pared.
el sale de la habitación de enfrente.
extraña conversación.
mientras el decia cosas que nadie sabía como se debian decir, ella escuchaba con la mirada puesta en las baldosas blancas bebiendo agua de a poquitos.
ella: bien.
el: bueno...
ella: si?
el: no..
ella: ya se verá.
el: (silencio)
ella: (lo mira. silencio)
el vaso en la meseta, con la marca de sus dedos en el vaho que el frescor del agua había dejado en el recipiente.
ella: agua?
el: no.
sábado, 10 de mayo de 2008
Calamares en los pies.
Al baño maría tengo ahora los pies, joder, como charquitas invadidas por un calamar gigante de cinco cortos tentáculos.
Mira que pintas... En medio de la lluvia matutina, cuando la ciudad tan solo ha dado un par de bostezos y se ha quitado una legaña te encuentras una cría sentada sobre el estuche de algún inclasificable instrumento musical.Lleva una capucha, pero de poco le sirve si el flequillo le gotea y su cabeza suda las ideas empapadas de la noche anterior.
Parece esperar... es lógico que espera.

La miras, pero ella no te ve, pues está absorta en su agenda negra, esa agenda que tu no sabes que existe pero donde ella escribe la quincuagésima parte de las tonterías que se le ocurren...
A veces resulta graciosísimo leer las cosas que escribía cuando no imaginaba cómo sería ahora su vida.
Parece que para de escribir.. alza la vista, se asoma un poco por el portal semicubierto en el que está. Tambien tiene los pies calados, porque la techumbre no le tapa, pero no parece importarle demasiado.
Ahora que mira, me mira, me analiza y luego pum, de nuevo a sus escritos.
Parece ser que no soy la persona que busca...
Eso suponiendo que realmente busque a alguien.
Madre mía, ahora que la miro bien tiene la mirada cansada. Habrá dormido poco... o sus sueños habrán sido de esos que son nocivos para la salud.
O quizá no sueñe nunca...
No la conozco, pero llevo tanto rato mirándola que parece como si estuviese esperando que se levantase y me viniese a saludar.
Se preguntará quien soy y que hago aquí de pie todo el rato... miro mi móvil y doy un repaso con la vista para disimular y hacer como que espero cuando me mira.
Buf... no es nada de guapa ahora que me fijo, pero... mira que postura... no, no es la postura, no, es el pelo que lo tiene calado y espachurrado por la capucha... que va, no sé lo que es, pero me están dando ganas de ir, hablarle y preguntarle mil cosas. Seguro que lo sabe todo, o que no sabe nada.
Me atuso el pelo y me acomodó el bolso, carraspeo.
No voy a hablarle, ni loca.
Es curioso...está triste, pero contenta... no sé por qué, pero lo sé. Mierda, creo que la estoy idealizando.
Tan solo llevo diez minutos mirándola y ya me he inventado su vida y sus pensamintos y sus razones y su condición... y mientras tanto ella solo escribía.
Seguro que luego resulta que es una idiota.
Será mejor que suba a casa, mi descanso ha terminado... sigamos con literatura y su generación del noventa y ocho.
Apago el cigarro.
Ag, creo que debería dejar esta mierda...
Antes de subir vuelvo a girarme, ahí sigue dale que te pego con el lápiz.
Malditas las ganas que tengo de saber qué esta escribiendo... se me ocurren mil posibilidades... fórmulas químicas, un ensayo sobre el nihilismo, su testamento, una carta a algún colega, un diario... vaya, ya empiezo de nuevo a querer inmiscuirme en esa cabeza calada.
Uf, me estoy mojando y tengo los calcetines empapados, me voy arriba.
Seguro que es una tía de lo más normal... Seguro que está escribiendo una historia larga y rancia sobre sí misma... menuda ególatra.
Que asco.
Me ha mirado, mierda, me ha visto mirándola con cara de asco (como lo han hecho todos los demas transeuntes que la han visto) y ahora...
joder, ahora tendré la eterna duda de si realmente es genial o solo parece aparentarlo.
sábado, 3 de mayo de 2008
Gelatina vs. Cremè Brulêe
- Ok. You are Michael, you are in a fancy french restaurant... you order: Cremè Brulêe for dessert.. it is beautiful, it is sweet... it is irritably perfect. But suddenly Michael realized he doesn't want Cremè Brulêe, he wants... something else..
- What did he wants?
- .................. Jell-O!
- Jell-O?!? Why did he wants Jell-O?!?
- Because he is comfortable with Jell-O! Jell-O makes him comfortable. I realize compared with Cremè Brulêe it's... Jell-O. But, maybe that's what he needs.
- I could be Jell-O?
- NO. Cremè Brulêe can never be Jell-O. You could never be Jell-O.
- I have to be Jell-O!
- You're never gonna be Jell-O.
sin embargo, a mi siempre me toca... >.< !
y la Cremè Brulêe siempre gana.
Siempre.
u.u
maldita sea, no sé ser otra cosa.

no sé ser Cremè Brulêe...
- What did he wants?
- .................. Jell-O!
- Jell-O?!? Why did he wants Jell-O?!?
- Because he is comfortable with Jell-O! Jell-O makes him comfortable. I realize compared with Cremè Brulêe it's... Jell-O. But, maybe that's what he needs.
- I could be Jell-O?
- NO. Cremè Brulêe can never be Jell-O. You could never be Jell-O.
- I have to be Jell-O!
- You're never gonna be Jell-O.
sin embargo, a mi siempre me toca... >.< !
y la Cremè Brulêe siempre gana.
Siempre.
u.u
maldita sea, no sé ser otra cosa.

no sé ser Cremè Brulêe...
podría ser también algo de
creme brulee gelatina malditaseaporquesiempretengoquesergelatina u.u
martes, 8 de abril de 2008
Podría... a veces respirar.

Podría besarte el cuello con la misma pasividad que utilizo al ver pasar a la gente sin importarme a donde vayan.
Sin ni siquiera saber quien eres.
No es necesario cerrar los ojos cuando miras y no ves, cuando nada te sorprende…
Que vayan las manos por donde quieran, que bese la boca por donde le plazca,
Que ya me da igual la cara que tengas, no importa quien seas, no importa nada.
A veces estoy tan triste que hagan lo que hagan me voy a quedar quieta.
Podrían pegarme, y solo respiraría…
Podrían hablarme, y solo respiraría…
Podrían besarme, romperme la boca, y solo respiraría.
A veces estoy tan triste que respirar es suficiente.
¿Qué me importa quien seas?
Solo quiero salir de mi cuerpo y verlo todo desde fuera.
..sara
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

