jueves, 3 de marzo de 2011

Concentración.

Empecemos bien o empecemos mal, estamos empezando.
Las dos. Sin excepción. Las dos juntas, como siempre.
A tí, llamémoste Ja. Y a tí, Sh.

Ja, siempre has estado ahí, en las buenas y en las malas, sobretodo en las buenas, pero más notable en las malas.

Sh, también has estado ahí, más escondida, pasando más desapercibida. Y se te veía más, sin duda, en las malas. A las divertidas ni te asomabas. Pero en las importantes estabas como un clavo.

Bien, chicas, mis pequeñas, es hora de que esto cambie. A llegado la hora de que os repartais los lugares, de que Ja haga un hueco mucho más grande a Sh, porque realmente: lo necesita.
Y esto, es muy importante. Esto, más que importante es vital. Sin esto, no puedo seguir. Si esto no se modifica, estoy acabada.

Sh, siempre te amé, tengo que confesarlo, pero cada vez que he intentado llegar hasta tu interior, Ja me lo ha impedido.

Ja, siempre te he adorado, no quiero perderte, eres una de las pocas cosas que tengo, y no quiero que desaparezcas de mi vida, pero necesito pasar más tiempo con Ja. Solo te pido una cosa: no permitas que te olvide.

Os amo a las dos, pero… para conseguir lo que quiero necesito la ayuda de Sh.
Cuando lo consiga, cuando sea capaz de ello, cuando el recuerdo de Ja no me despiste, la llamaré, tendremos años de pasión, todo será maravilloso y podré incluso sentarme a la mesa con las dos.
Podremos ser una, completa, uniforme.
Y no lo que somos ahora.

Esto es lo que he aprendido hoy: que puedo hacerlo.

No hay comentarios: