sábado, 10 de mayo de 2008

Calamares en los pies.

Al baño maría tengo ahora los pies, joder, como charquitas invadidas por un calamar gigante de cinco cortos tentáculos.




Mira que pintas... En medio de la lluvia matutina, cuando la ciudad tan solo ha dado un par de bostezos y se ha quitado una legaña te encuentras una cría sentada sobre el estuche de algún inclasificable instrumento musical.Lleva una capucha, pero de poco le sirve si el flequillo le gotea y su cabeza suda las ideas empapadas de la noche anterior.




Parece esperar... es lógico que espera.




La miras, pero ella no te ve, pues está absorta en su agenda negra, esa agenda que tu no sabes que existe pero donde ella escribe la quincuagésima parte de las tonterías que se le ocurren...




A veces resulta graciosísimo leer las cosas que escribía cuando no imaginaba cómo sería ahora su vida.



Parece que para de escribir.. alza la vista, se asoma un poco por el portal semicubierto en el que está. Tambien tiene los pies calados, porque la techumbre no le tapa, pero no parece importarle demasiado.





Ahora que mira, me mira, me analiza y luego pum, de nuevo a sus escritos.




Parece ser que no soy la persona que busca...




Eso suponiendo que realmente busque a alguien.




Madre mía, ahora que la miro bien tiene la mirada cansada. Habrá dormido poco... o sus sueños habrán sido de esos que son nocivos para la salud.




O quizá no sueñe nunca...






No la conozco, pero llevo tanto rato mirándola que parece como si estuviese esperando que se levantase y me viniese a saludar.




Se preguntará quien soy y que hago aquí de pie todo el rato... miro mi móvil y doy un repaso con la vista para disimular y hacer como que espero cuando me mira.




Buf... no es nada de guapa ahora que me fijo, pero... mira que postura... no, no es la postura, no, es el pelo que lo tiene calado y espachurrado por la capucha... que va, no sé lo que es, pero me están dando ganas de ir, hablarle y preguntarle mil cosas. Seguro que lo sabe todo, o que no sabe nada.




Me atuso el pelo y me acomodó el bolso, carraspeo.




No voy a hablarle, ni loca.




Es curioso...está triste, pero contenta... no sé por qué, pero lo sé. Mierda, creo que la estoy idealizando.




Tan solo llevo diez minutos mirándola y ya me he inventado su vida y sus pensamintos y sus razones y su condición... y mientras tanto ella solo escribía.




Seguro que luego resulta que es una idiota.




Será mejor que suba a casa, mi descanso ha terminado... sigamos con literatura y su generación del noventa y ocho.




Apago el cigarro.

Ag, creo que debería dejar esta mierda...


Antes de subir vuelvo a girarme, ahí sigue dale que te pego con el lápiz.



Malditas las ganas que tengo de saber qué esta escribiendo... se me ocurren mil posibilidades... fórmulas químicas, un ensayo sobre el nihilismo, su testamento, una carta a algún colega, un diario... vaya, ya empiezo de nuevo a querer inmiscuirme en esa cabeza calada.



Uf, me estoy mojando y tengo los calcetines empapados, me voy arriba.



Seguro que es una tía de lo más normal... Seguro que está escribiendo una historia larga y rancia sobre sí misma... menuda ególatra.



Que asco.




Me ha mirado, mierda, me ha visto mirándola con cara de asco (como lo han hecho todos los demas transeuntes que la han visto) y ahora...



joder, ahora tendré la eterna duda de si realmente es genial o solo parece aparentarlo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te quiero gran Peach.
te quiero mucho mucho mucho.

rottenclementine dijo...

Realmente es genial, yo tampoco la conozco, pero sé que es genial. Lo juro!

rottenclementine dijo...

En realidad la mitad de ese texto es puro invento. Está basado en hechos reales, pero las partes más trágicas y aparentemente dolorosas son inventadas. Ya sabes que no sufro. Es puro adorno literario.. Para embellecer, ya sabes, aunque no hace falta intentar añadir belleza a la historia.
No somos ningunas locas, claro que no.
Te quiero muy mucho, me voy a ver a mi gato que está malito.. :S